GRAN TRAIL TRANGO WORLD ANETO & POSETS 2018

VUELTA AL ANETO (55 KM 3630+)

Una gran experiencia la que pude presenciar durante el fin de semana del 20-21-22 de julio en el pueblo de Benasque, totalmente decorado por el Gran Trail Trango World Aneto & Posets (https://www.trail-aneto.com), catalogada una de las grandes fiestas del trail running a nivel mundial donde pudimos disfrutar de la presencia de algunos de los mejores corredores del mundo en esta disciplina, Luis Alberto Hernando y Javier Domínguez entre otros.

 

La Vuelta al Aneto era mi tercer objetivo de la temporada junto a la maratón de Riopar y la MIM en Penyagolosa. Tras la finalización del segundo de los objetivos disponía de 2 meses y medio para preparar bien esta importante carrera, la cual, estaba informado de que iba a ser una gozada pero también de que sería dura por la zona en la que nos encontrábamos (los Pirineos). Durante este período pude realizar una buena preparación, dedicando (para los que les gusten los números) entre unas 12-15 horas de entrenamiento semanales, 90-120 km y 2000-5000 m+, muy bien planificados por mi entrenador Pablo Villa que me ayuda semana tras semana a mejorar, por lo que una vez ya situado en Benasque estaba muy tranquilo y confiado de que había hecho un buen trabajo y estaba totalmente preparado para completar este reto.

En cuanto a la carrera en sí, superó todas mis expectativas, tanto el antes, el durante, así como el post-carrera, y ahora os explicaré el por qué.

Llanos del Hospital (1)

Llanos del Hospital (2)

Llanos del Hospital (3)

Mi objetivo para esta Vuelta al Aneto no era simplemente finalizarla, ya que me gusta siempre sacar lo mejor de mí y ponerme retos complicados, así que viendo tiempos de los corredores del año pasado mi intención era poder terminarla entre 9 horas y media o 10 horas, pudiendo entrar incluso entre los 40-50 primeros corredores. Este objetivo de tiempo se fue un poco al traste el día antes de la carrera, ya que desde la organización nos informaban de que la climatología no nos iba a acompañar durante el recorrido, estando previsto un día de frío, tormentas e incluso agua nieve en zonas altas, además de obligarnos a llevar crampones para superar la gran cantidad de nieve que aún se acumulaban en las montañas. Por este motivo mis expectativas cambiaron y decidí comenzar la carrera sin tener en mente ningún tiempo previsto, a ver lo que salía.

Collado Salenques

Todo comenzaba el sábado a las 7 de la mañana y me encontraba arropado por mi familia desde la zona de salida, ¡me sentía muy motivado! Durante los primeros kilómetros de la carrera me intenté colocar en una posición en la que fuese cómodo y con un grupo de corredores que me permitieran no “ir pasado de revoluciones” desde el principio, ya que nos encontrábamos en un terreno bastante cómodo, pero aún estaba todo por llegar. Tras llegar a Llanos del Hospital (lugar precioso para visitar) ya llevábamos 1 hora y media de carrera y las sensaciones eran muy buenas en el grupo que me encontraba, adelantando ya desde el principio algunas posiciones. A partir de este punto comenzaba una de las dos ascensiones más duras de todo el recorrido, con un terreno propio de alta montaña lleno de grandes rocas, nieve y unos desniveles que asustaban. En este terreno perdía algo de tiempo con algunos de los corredores que me acompañaban, ya que parecían manejarse con mayor facilidad por estos terrenos que yo, pero al coronar y comenzar la bajada volvía a acercarme e incluso sobrepasar a algunos de ellos. Hasta el km 40 pude disfrutar como un niño, ya que los lugares por los que nos movíamos me hacían soñar, sintiéndome un privilegiado por hacer lo que estaba haciendo, además, las sensaciones estaban siendo muy buenas sin aún recibir ningún bajón durante las 7 horas de carrera que llevaba. Cuál fue mi sorpresa cuando llegué al penúltimo avituallamiento (justo antes de la última gran subida) donde un compañero de carrera me informaba que íbamos en tiempo de bajar de las 10 horas previstas en un principio, por lo que todo pintaba muy bien. Nada más comenzar la subida, donde ascendíamos a 2700 metros de altitud, el cielo se oscureció y comenzaba a granizar para ofrecernos una última ascensión y bajada mítica. Tras 1 hora y 8´ de intensa lluvia y frio coronábamos este pico, acumulando todo el desnivel positivo de la carrera (3630+) en el kilómetro 42 y con 8 horas y 25´ de carrera, quedándonos una preciosa y larga bajada de 13 km llena de barro y agua. Sabía que tenía que realizar estos 13 km en menos de hora y media para poder cumplir mi objetivo, por lo que no perdí tiempo en tirarme hacia Benasque distanciándome de los corredores que me acompañaban y haciendo toda la bajada en solitario. A pesar del dolor muscular propio de las horas en carrera que ya llevábamos pude realizar una muy buena bajada, pensando en que mi familia estaría en meta esperándome tal y cómo lo había imaginado. De esta manera completo los 55 km en la posición 48º de la general y en 9 horas y 43 minutos, cumpliendo a pesar de las dificultades con el tiempo previsto.

 

Última bajada a Benasque (1)

Última bajada a Benasque (2)

 

 

 

 

 

 

 

 

2018-07-30T13:46:00+00:00

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